Voy a ser tita. En mi caso no somos una de esas familias pudientes o de artistas donde debe de aclararse concienzudamente que el bebé es fruto de una relación duradera basada en el amor y que ha sido engendrado adrede. Bien cierto es que la futura mamá cuenta con la precoz edad de veinte años y como cabe de esperar aunque sea fruto del amor y de una relación duradera, no podemos afirmar que ha sido “buscado” pues aquí como la reputación es algo que más bien nos es indiferente, no necesitamos excusarnos del estado de buena esperanza.
Fui la primera en enterarme de la noticia, y no es
casualidad. Pues si algo intento aplicar hacia los demás es la tolerancia. Tampoco hace falta estudiar
un máster o tener Don de gentes, apenas había pasado un minuto de la llamada de
mi hermana y yo ya sabía que intentaba comunicarme. Desde el amor y cariño que le profeso, desde
mis mejores intenciones y la experiencia de casi una década de diferencia de
edad, le hablé. Repito por si no me he expresado bien, le HABLÉ. No le dije ni lo que yo pensaba, ni lo que tenía que hacer
ni lo que a mi criterio era más correcto. Únicamente le hice pensar en los pros
y en los contras del bebé, en que se encuentra estudiando y en que ella tiene
unos planes de futuros muy distintos a ser madre, en que la vida es muy dura y
las cosas no caen del cielo, y en que un bebé es algo que es para siempre, que
no solo es vestirlo y darle de comer. Qué un bebé necesita tiempo, cariño,
amor, educación y un sinfín de cosas más.
Como cabía de esperar ella eligió, ella y no yo, pues es
su vida y ella decide para bien o para mal y esto como todo en la vida es muy
relativo, pues lo que a mí me parece
bueno a otro quizás le pueda parecer malo. Tras este altercado y viendo la nueva reforma de la ley del aborto me ha dado
a mi por pensar, pues mi hermana no
quiso, pero si hubiese estado a favor
del aborto yo la hubiese apoyado, porque para mí si era una opción, una tan
válida como la de seguir adelante con su embarazo.
Es ilógico dejarse llevar por nuestros propios prejuicios
y creencias para obligar a los demás hacer lo que nos parece bien y correcto. Y
es que en aspectos tan personales, cada cual debería de hacer lo que creyera
conveniente, lo que para él fuera correcto moralmente.
Varios países como Francia (“Le Monde”), Inglaterra (“The
times”), Italia (“II Giornale”) y también al otro lado del charco con “The
Washington post “, se han hecho eco de la noticia y han tachado la nueva ley de
recesiva, creen que vulnera los
derechos de la mujer y que ha sido elaborada en un acto de abuso de poder. Incluso la OMS,
ha opinado sobre el quid de la cuestión, haciendo alusión a que el aborto
ilegal es una de las cuatro causas de mortalidad y morbilidad materna, también
indica que casi todas las muertes por aborto se llevan a cabo en países donde
este está rigurosamente prohibido.
Donde un número de personas y sociedades tan variopintas
opinan igual, ¿Qué pasa? ¿Estamos todos equivocados? Claro que no, y es que donde entra el interés, no hay
nada más que hacer. Resulta que tan curiosa yo me he estado documentando sobre
la historia del aborto en España. Hare un breve resumen:
-
-
2ª República: se aprobó la despenalización
del aborto inducido, duró muy poco pues la ley franquista pronto la derogó.
-
-Durante la dictadura y hasta 1983: era
totalmente ilegal abortar.
- -
En 1983, ya en democracia, Felipe González, despenalizó que no es lo mismo que legalizar, el
aborto en tres casos: violación, malformación del feto o peligrosidad para la
madre. Aquí ¡¡¡Sorpresa!!! José María Ruiz-Gallardón,
padre del actual ministro de justicia intentó tachar a la ley de
anticonstitucional, cosa que no consiguió.
- -En 1985 el Tribunal Constitucional responde a
la cuestión de inconstitucional y llega a la conclusión de que es correcta la
ley del aborto de 1983.
- -En 2010, Zapatero
implanta la “ley Aído” de aborto a petición con plazos de tiempo.
-En 2013, Alberto
Ruiz-Gallardón quiere retroceder hasta 1983 e ilegalizar el aborto siendo
tan sólo posible en los tres casos excepcionales.
Tras este repaso, pudiéramos pensar que es cosa de
prejuicios y educación de nuestro actual ministro, pues ya su padre intentó
luchar contra esta ley abortiva “tan liberal” en su tiempo. Puede ser que ahora
crea que lo correcto moralmente sea eso, prohibirlo.
Lo que pasa es que la moralidad de este tipo de personas
no me la creo yo mucho, de hecho llego a dudar que la tengan, bueno, por no ser
muy cruel voy a dudar de que hagan uso de ella.
Lo que yo creo es que el apoyo de la iglesia a esta gente le interesa, de hecho cuentan con el desde tiempos inmemorables. Habrá que tenerlos contentos para poder seguir recibiéndolo. No es novedad alguna que la derecha siempre ha estado muy ligada a la Iglesia Católica.
Es cierto que existen miles de métodos anticonceptivos,
que a día de hoy ciertas libertades han dado lugar al libertinaje, lo que
desciende totalmente de un problema de educación no de libertad. Recortando
libertades no se soluciona, quitando opciones no se ayuda, la libertad debe
estar ahí. Hay que invitar a las personas a reflexionar sobre su uso y no
censurarla.
Quizás no debería importarme entonces, que alguien a
quién ni conozco se juegue la vida abortando. Todos somos personas y podemos
errar, mañana puedes ser tu, tu prima, tu vecina, tu hermana, tu madre o tu
amiga. Quizás no debería importarme pero me importa.
Marta Mamea
Bibliografía:
- http://www.publico.es/espana/444756/la-oms-advierte-a-gallardon-restringir-el-aborto-solo-provoca-mas-mortalidad-materna
-http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/editorial-lemonde-critica-ley-aborto-rajoy-2971234
-http://www.radiocable.com/aborto-gallardon-criticas-prensa-555.html

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